viernes, 19 de agosto de 2011

Triste realidad en Argentina

Los franciscanos dejan San Rafael después de 76 años

En un principio, la medida es por dos años a la espera de vocaciones sacerdotales. Los fieles presentaron un proyecto en el Concejo Deliberante.

Edición Impresa: viernes, 19 de agosto de 2011
Daniela Larregle - dlarregle@losandes.com.ar

Durante décadas los frailes franciscanos acompañaron el crecimiento de la comunidad de San Rafael. La parroquia San Antonio de Padua, ubicada sobre la avenida Balloffet, fue un emblema de la iglesia católica que cobijó a generaciones; por eso, la noticia del retiro de los frailes de la congregación del departamento sureño movilizó a los fieles en busca de ayuda para no perder un espacio de contención religioso y espiritual.

Por esta razón, un grupo de personas allegadas a la parroquia se reunió y presentó un proyecto en el Concejo Deliberante el cual aprobó donde se declara "patrimonio cultural departamental la Orden de los Frailes Menores Franciscanos en San Rafael, preservando la Casa Franciscana y Parroquia fundada por el padre Gerardo Ureña". Además, el segundo artículo de la ordenanza solicita al superior de la provincia Franciscana San Francisco Solano, la permanencia de la Orden Franciscana en San Rafael.Cabe destacar que el retiro obedecería a la falta de sacerdotes de esa orden.

De los tres sacerdotes que habían, sólo queda uno que también deberá retirarse. La partida sería solamente por unos años, hasta que recuperen vocaciones, mientras tanto la diócesis de San Rafael se haría cargo de la parroquia.La presencia de la Orden en el sur mendocino se remonta a 1805 cuando un franciscano mapuche -Francisco Inalicán-, oriundo de Chillán (Chile) participó del parlamento realizado en el primitivo asiento de la ciudad de San Rafael entre las tribus puelches, pehuenches y los comisionados por el virrey del Río de la Plata, Rafael de Sobremonte.

Fray Inalicán actuó de intérprete y fue designado tras el acuerdo para la fundación del Fuerte de San Rafael como párroco, maestro de la Villa y misionero entre las tribus de la región por un lapso 20 años. Además fue colaborador del general San Martín cuando era gobernador de Cuyo.En 1935, reapareció la orden en la zona cuando se instalaron en Villa Atuel, donde fundaron la parroquia de la Inmaculada Concepción, la que era atendida por un solo sacerdote: fray Juan José Ángel, que viajaba para la atención religiosa de los feligreses a Malargüe, Monte Coman, Real del Padre, Jaime Prats, Atuel Norte y Villa Atuel.

Desde allí atendían toda la región sur de la provincia.En 1951, la presencia franciscana se consolida en San Rafael con la edificación de parroquia San Antonio de Padua y años más tarde, en 1960, con la fundación del colegio San Antonio.La parroquia hoy comprende un pequeña porción de ciudad y un distrito rural de Cuadro Benegas con su capilla Santa Clara de Asís y de otros departamentos como Malargüe y General Alvear, por tratarse del último reducto franciscano en el sur mendocino.En todos estos años, los frailes y su comunidad siguieron un plan pastoral en el que se destacó el acompañamiento de la familia y la juventud, siempre dentro de la experiencia de San Francisco de Asís.

La escasez de sacerdotes que se da en muchas congregaciones es la realidad de los franciscanos. Hace unos 50 años hubo un florecimiento de vocaciones que fue reduciéndose con el pasar del tiempo, pero entonces esta congregación tenía entre alrededor de 20 ordenaciones sacerdotales por año.Si bien el colegio San Antonio continuará funcionando al igual que la iglesia, los fieles esperan que su pedido sea escuchado desde la Orden Franciscana. "Decidimos presentar el proyecto por el artículo 100 bis y fue tomado por el concejal Edgar Rodríguez, pero todos los ediles se hicieron eco de la nuestro pedido", comentaron los fieles.

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