lunes, 19 de marzo de 2018

jueves, 15 de marzo de 2018

LA MADRE ANGÉLICA HABLA CONTRA EL MODERNISMO EN LA IGLESIA

En este video la Madre Angélica explota y habla sobre los liberales-progresistas (el modernismo) en la Iglesia Católica.

Lo mejor de la Madre Angélica - LA HIGUERA - CUARESMA - SAN MARCOS 11

miércoles, 14 de febrero de 2018

HOY, 14 DE FEBRERO DE 2018, MIÉRCOLES DE CENIZA, OBLIGAN EL AYUNO Y LA ABSTINENCIA


  •  La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno.
  • Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.



La Cuaresma (cuarenta días) es un tiempo de ayuno y penitencia instituido por la Iglesia por tradición apostólica con el objeto de: 1°, darnos a entender la obligación que tenemos de hacer penitencia todo el tiempo de nuestra vida, de la cual, según los Santos Padres, es figura la Cuaresma; 2°, imitar en alguna manera el riguroso ayuno de cuarenta días que Jesucristo practicó en el desierto; 3°, para prepararnos por medio de la penitencia a celebrar santamente la Pascua.

El primer día de Cuaresma se llama Miércoles de Ceniza porque en este día pone la Iglesia sobre la cabeza de los fieles la sagrada Ceniza para recordarnos que somos compuestos de polvo y a polvo hemos de reducirnos con la muerte, y así nos humillemos y hagamos penitencia de nuestros pecados, mientras tenemos tiempo.

La imposición de ceniza
 es una costumbre
que nos recuerda que 

algún día vamos a morir
 y que nuestro cuerpo 

se va a convertir
 en polvo. Nos enseña

 que todo lo material
que tengamos aquí 

se acaba. En cambio,
 todo el bien que tengamos

 en nuestra alma nos
 lo vamos a llevar 

a la eternidad. 
Hemos de recibir la sagrada Ceniza con un corazón contrito y humillado, y con la santa resolución de pasar la Cuaresma en obras de penitencia. Para pasar bien la Cuaresma -según la mente de la Iglesia- hemos de hacer cuatro cosas: 1ª, guardar exactamente el ayuno y la abstinencia, y mortificarnos no sólo en las cosas ilícitas y peligrosas, sino también en cuanto podamos en las lícitas, como sería moderándonos en las recreaciones; 2ª, darnos a la oración y hacer limosnas y otras obras de cristiana piedad con el prójimo más que de ordinario; 3ª, oír la Palabra de Dios, no ya por costumbre o curiosidad, sino con deseo de poner en práctica las verdades que se oyen; 4ª, andar con solicitud en prepararnos a la Confesión* para hacer más meritorio el ayuno y disponernos mejor a la Comunión pascual.

AYUNO Y ABSTINENCIA

El ayuno consiste en no hacer más que una sola comida al día, y la abstinencia en no tomar carne ni caldo de carne (se prohíbe comer DURANTE LAS 24 HRS. DEL DÍA, carne y caldo de carne de animales terrestres o que vuelan -res, carnero, cerdo, pollo, codorniz, pájaros, etc.-. Se permite la carne de pescados o mariscos -animales acuáticos-. En algunas regiones existe el error generalizado de que se permite el pollo o el caldo de pollo, pero esto no es así.). Los días de ayuno, la Iglesia permite una ligera refección a la noche, o hacia el mediodía si la comida única se traslada a la tarde, y además la parvedad por la mañana. Éstas consisten en un muy ligero alimento (bastante menor al acostumbrado). No debe comerse ningún otro alimento entre comidas. Los líquidos simples o para calmar la sed pueden beberse a cualquier hora (por ejemplo: agua, cerveza, vino, café con poca azúcar, etc.). No deben beberse, entre comidas, caldos, leche y otros que fungen como alimento.

Al ayuno están obligados todos los que sean mayores de edad (18 años), hasta que hayan cumplido sesenta años y no estén legítimamente impedidos, y a la abstinencia los que han cumplido catorce años (aunque es aconsejable iniciarla desde los 7 años, como antes se acostumbraba) y tienen uso de razón. Los que no están obligados al ayuno no están exentos de toda mortificación, porque ninguno está dispensado de la obligación general de hacer penitencia, y así deben los tales mortificarse en otras cosas según sus fuerzas.

El Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo obligan gravemente el ayuno y la abstinencia. Los demás viernes de cuaresma obliga solo la abstinencia. Los otros viernes del año que no son cuaresma también debe llevarse la abstinencia de acuerdo con lo que se explica en el siguiente post: HAZ CLIC AQUÍ


* Recordemos que conforme a los Mandamientos de la Santa Iglesia, obliga la Confesión anual por la Cuaresma y la Comunión (en gracia de Dios, luego de confesarse) por Pascua Florida.




Tomado de:
http://www.catolicidad.com/



domingo, 16 de abril de 2017

Felices Pascuas de Resurrección

¡Cristo ha resucitado verdaderamente!¡Aleluya!



Dícele Jesús: ¡María! Volvióse ella, y le dijo: ¡Rabboni! (que quiere decir Maestro).
Dícele Jesús: No me toques, pues no he subido todavía al Padre;

¡El blog Espíritu Franciscano les desea Felices Pascuas de Resurrección!



martes, 6 de diciembre de 2016

Del amor y respeto que debemos tener a nuestros sacerdotes



…Después de esto, el Señor me dio, y me sigue dando, una fe tan grande en LOS SACERDOTES QUE VIVEN SEGÚN LA NORMA DE LA SANTA IGLESIA ROMANA, por su ordenación, que, si me viese perseguido, quiero recurrir a ellos. Y si tuviese tanta sabiduría como la que tuvo Salomón, y me encontrase con algunos pobrecillos sacerdotes de este siglo, en las parroquias en la que habitan, no quiero predicar al margen de su voluntad. Y A ESTOS SACERDOTES Y A TODOS LOS OTROS, QUIERO TEMER, AMAR, Y HONRAR COMO A SEÑORES MÍOS. Y NO QUIERO ADVERTIR PECADO EN ELLOS, porque miro en ellos AL HIJO DE DIOS y son mis señores. Y lo hago por este motivo: PORQUE EN ESTE SIGLO NADA VEO CORPORALMENTE DEL MISMO ALTÍSIMO HIJO DE DIOS SI NO SU SANTÍSIMO CUERPO Y SANTÍSIMA SANGRE QUE ELLOS RECIBEN Y SÓLO ELLOS ADMINISTRAN A OTROS…
TOMADO DEL TESTAMENTO DE “SAN FRANCISCO DE ASÍS”
NOTA DE NICKY PÍO: Hace mucho tiempo hablando con un ya fallecido sacerdote franciscano, este me contaba: Que se sabía que  San Francisco corregía al clero, pero lo hacía en privado, y de cuanto dijo de estas correcciones ni una sola palabra quedo escrito. Hasta aquí lo que mecontó este sacerdote.
Por este motivo quiero rezar por los sacerdotes y sus debilidades, antes que criticarlos. No tengo la autoridad moral para hacerlo. Y debemos aprender claramente algo muy importante, una cosa es criticar (sobre todo hablar mal del ausente)  y otra corregir (en forma personal). Para corregir, debemos tener una gran caridad, que era claro en los santos. Pues ellos sobre todo deseaban la conversión del pecador y la salvación de su alma. POR QUE HAGA LO QUE HAGA, DIGA LO QUE DIGA, SI NO TENGO CARIDAD, DE NADA SIRVE. Ya saben ese pasaje de las sagradas escrituras…

Tomado de:
http://adelantelafe.com/